¿Por qué compré los audífonos más caros?

Me apasiona la música y tener unos audífonos de buena calidad es uno de mis mayores gustos. Sin embargo, durante varios años no cambié unos que no funcionaban bien por miedo a la situación económica que enfrentaba: la compra de unos audífonos me parecía algo banal.

Un día llegó a mi correo una de esas ofertas a las que uno no puede resistirse, ofrecían varios audífonos parecidos a los que tenía en la mira desde hace tiempo. Casi toda la línea estaba rebajada, menos los que yo quería: unos audífonos rojos. He de reconocer que tiendo a ser perfeccionista y a pensar de más las cosas, así que no es raro que estuviera a punto de hacer la compra varias veces. También confieso que fui a la tienda en tres o cuatro ocasiones, y me hacía pasar como alguien que no conocía el producto y nunca había ido a buscar unos audífonos de esas características.

Decía que recibí una oferta muy buena con el inconveniente de que no ofrecía aquellos artefactos rojos. Algo me detenía. Sin embargo, después de meditarlo, hice la compra pero no acepté la rebaja, sino que adquirí lo que deseaba.

«Pero ¡Dano!, te costaron más, gastaste más, imagino que tenías el dinero», dirán algunos. La realidad es que en ese momento no tenía el dinero y comprar los más caros parecería una locura. Sin embargo, lo hice, obtuve los audífonos que soñaba tener y me sentí muy contento cuando al fin pude utilizarlos. Desde entonces cada vez que los uso me siento bien, me gustan cómo me veo con ellos y me recuerdan que la vida está dispuesta a darme lo que deseo si confío, si honro mis deseos.

Y mucho ojo, con esto no estoy diciendo que uno haga locuras financieras que nos endeuden o nos pongan en situaciones comprometedoras, sino que deseemos y orientemos nuestra energía para encontrar el momento oportuno y materialicemos nuestros sueños. Si me permití hacer ese gasto, fue porque sabía que estaba por cobrar un dinero que me iba a permitir pagarlos. Corrí un riesgo porque no tenía esa cantidad, pero era un riesgo calculado. Al final el dinero llegó sin contratiempos y hoy tengo los audífonos que no solo quería, sino que además me recuerdan lo maravillosa que es la vida cuando confiamos en su infinita abundancia.

Si queremos vivir en abundancia, es indispensable hacer lo que nos haga sentir bien, darnos el gusto, consentirnos, amarnos y emocionar a nuestro corazón. Algunas cosas cuestan dinero, pero su valor, el resultado, es mucho mayor que eso que se paga. El dinero va y viene, cuando lo entendemos dejamos de ver las cosas como costosas o baratas y las empezamos a medir por eso que aportan a nuestras vidas.

Quiero aclarar que no estoy diciendo que el consumismo y las compras de capricho sean la llave de la felicidad, en lo absoluto. Lo importante es honrar nuestros deseos profundos, duraderos, siéntete merecedor/a, completo/a y abundante, recuerda que la abundancia es una actitud: busca lo que te haga sentir bien a corto y largo plazo, evalúa los riesgos y regálate eso que sueñas cuando sea pertinente.

Yo estoy feliz con mis audífonos rojos, y tú, ¿qué deseo vas a volver realidad?

Namasté,

Dano

Publicado por Dano González

Avanzando en el camino de la luz.

Un comentario en “¿Por qué compré los audífonos más caros?

  1. Me gustó mucho la Nota. Y es verdad. A veces hay momentos en que darse un gusto, un mimo, nos ayuda para que esa sensación de bienestar genere en nosotros la energia positiva que necesitamos para volver a centrarnos en lo bueno y en lo positivo.

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