Fluir o morir.

Esta bien, me volé la barda con el titulo, pero capté tu atención. Justo eso es lo que pasa con la vida cuando las cosas salen diferente a lo que querías, hay algo que te esta llamando la atención. El problema es que normalmente en lugar de permitirnos fluir, hacemos todo lo contrario, nos aferramos a que las cosas pasen como queremos y creo, que terminamos echando todo a perder.

De hecho, un concepto importante que tiene que ver con la ley de la atracción, es el estado vibratorio, este significa que vamos a atraer a nuestras vidas exactamente lo que esta vibrando en nuestro interior. Así que cuando pasa algo diferente a lo que queremos, empezamos a pedirle al universo que nos mande más cosas que nos hagan sentir esa frustración.

En cambio, cuando nos permitimos fluir y dejar que las cosas pasen, entendemos en el fondo que todo esta para bien, siempre y cuando, por supuesto, no caigamos presa del pánico, ya que la confianza es lo único que hace que las cosas pasen para bien.

 

Y quiero aclarar que hay una diferencia fundamental entre fluir y conformarse. Yo pensaba que si no me frustraba y hacia coraje me estaba conformando. La realidad es diferente, pues el conformismo en el fondo a renunciado a lo que quiere, fluir en cambio implica aceptar que quizás no era el momento pero no cancela la confianza en que tarde o temprano va a pasar.

La única forma en que las cosas que quieres pasen en tu vida como quieres es confiando. Si caes presa el pánico tiraras a la basura todo lo que se esta confabulando para ti.

Solo cuando confiamos en el universo, estamos en una real apertura para que las cosas pasen, independientemente que la paz interior con la que se vive cuando nos permitimos fluir es algo que vale la pena vivir, es rendir nuestra voluntad a la del universo.

Quiero aclarar asimismo, que no estoy diciendo que sea fácil. Ayer, uno de mis negocios estaba completamente vacío cuando debería estar lleno, en mi interior caí en un pánico terrible y mi ritmo cardiaco se me fue a las nubes, pero me observé y comencé a respirar así como a visualizar positivamente sobre la situación, increíblemente en el momento que me relaje, las cosas empezaron a fluir.

Así es con las bendiciones en nuestra vida, si las forzamos, las espantamos. Solo la confianza es lo que abre las puertas de la magia en nuestras vidas. El primer paso es darnos cuenta si nos espantamos, el segundo es tranquilizarnos y el tercero es dirigir nuestras energías hacia lo que queremos que pase.

Todo esta en permitir que lo positivo fluya en nuestras vidas.

Namasté.