La guia que necesitas: Tus emociones.

La forma en la que vivimos la vida depende en gran medida de nuestro estado interior. Cuando estamos alterados estamos en realidad gritándole a la vida que nos de eso que estamos emanando en nuestro interior. Lo mismo sucede del otro lado, cuando somos felices todo parece estar color de rosa, sin importar si sí lo esta. Ahí es donde radica la importancia de aprender a controlar nuestras emociones: poder dirigir el resultado.

Por supuesto que cuando me refiero a controlar, no significa retener o bloquear, que es lo que muchas veces tendemos a hacer; sino en realidad todo lo contrario, el chiste esta en aprender a observar nuestras emociones, ese es el justo primer paso. Aprender a observarnos y decir: “estoy alterado, no pasa nada”.

Creo que la más grande alteración emocional que vivo esta siempre relacionada con el tiempo, sin darme cuenta empiezo a sentir que el tiempo no me va a dar, me da angustia y ansiedad, lo que hace que sin darme cuenta yo este acelerado y contribuyendo a aumentar mi estado. Y es que eso es justo lo que pasa, cuando una emoción se activa empieza a dirigirnos y le empezamos a “echar más leña al fuego” haciéndola más y más fuerte.

Todo cambiaría si por el contrario, la observamos y elegimos reaccionar desde la consciencia. Cuando me cacho en el acelere, me empiezo a dar cuenta como todo lo hago desde esa desesperación, “el tiempo no me va a dar”. Lo peor es que cuando una emoción la ponemos en dependencia a algo externo y que no controlamos, como el tiempo; el resultado puede ser negativo.

Lo que quieren las emociones es llamar nuestra atención, tienen un mensaje. Se alteran cuando nos salimos de nuestro centro o estado de equilibrio. Su función no es más que hacer que cobremos consciencia de lo que nos esta afectando para que regresemos a nuestro punto ideal.

En definitiva, no se por que las personas le tenemos tanto miedo a las emociones, la realidad es que estas nos conectan con quienes somos en realidad. Cuando atendemos nuestras emociones nuestra vida se vuelve más plena y más tranquila. Las emociones son autenticas guías que nos ayudan a detectar cuando algo no esta en orden.
Su misión es justo esa y van a levantar el volumen tanto sea necesario, hasta que les prestemos atención. Es por eso están detrás de las enfermedades y los accidentes. Los cuales nos asustan, pero la realidad es que ambas son un camino para regresar al amor. La buena noticia es que podemos alejarnos de este camino sin asfalto, simplemente prestándole atención a lo que sentimos.

Al menos que sea una emoción que requiera una sanación profunda, suelen tranquilizarse con el simple hecho de saber que nos entregaron el mensaje. Justo ahí es el momento de elegir como nos queremos sentir. Cuando me detecto acelerado, respiro profundo y me conecto con la emoción que quiero tener en mi interior que es paz y tranquilidad, y aunque no siempre funciona al 100% la mayor parte de las veces si lo hace.

Lo importante es aprender a recibir el mensaje que tiene para nosotros y de ahí elegir como nos queremos sentir. Nuestra consciencia es la herramienta que nos lleva a poder vivir la vida que queremos.

Namasté.