fbpx
El dolor no es el enemigo.

El dolor no es el enemigo.

Seamos honestos, a nadie le gusta sentir dolor, es como si fuera algo malo. Aceptarlo no es cosa fácil, pero separar dolor y sufrimiento puede ayudar. El dolor muchas veces está presente en el crecimiento, crecer duele, amar duele, y eso no tiene absolutamente nada malo. De hecho si queremos dejar de sufrir en la vida necesitamos empezar a aceptar que el dolor es parte de la experiencia humana. En todo momento el dolor puede aparecer.

Hoy salí a esquiar en agua después de algún tiempo, me divertí muchísimo, pero llevo ya dos días con dolor en todo el cuerpo. Lo divertido hace que el dolor valga la pena. Ahí está justo la clave, el dolor se tolera cuando viene de algo que nos va a traer un bien elevado.

Por otro lado, el dolor también es una señal de hacia dónde debemos ir. Si queremos que el dolor nos deje de afectar necesitamos ser mucho más que el dolor. De lo contrario estaremos toda la vida huyendo de el, sin que nos beneficiemos de las lecciones que el dolor nos está mostrando. Aunque por supuesto que para ello necesitamos enfrentar el dolor, no huir de él.

La mayoría de las personas hacen todo lo necesario para huir de todo lo que les causa dolor, cuando en realidad enfrentarlo es lo único que en verdad hace que dolor deje de afectarnos. En el fondo creemos que el dolor puede más que nosotros, nos desconectamos de quienes somos y por eso caemos derrotados por el dolor.

Basta simplemente recordar que cuando más obscura está la noche más próxima está la luz del amanecer. Lo mismo ocurre con el dolor, cuando más intenso es, es por que más grande es la oportunidad para que sanemos lo que el dolor nos está afectando.

En esta vida venimos a sanar cada una de las situaciones que nos duelen.

En el momento que el dolor deja de afectarnos es cuando podemos disfrutar nuestra vida como nunca antes. No se trata de resistirse a el, sino de fluir con el. El dolor disminuye cuando nos permitimos sentirlo, su función no es hacernos sufrir más sino más bien llamar nuestra atención.

El dolor nos muestra el camino, pero nosotros somos los que decidimos nuestro destino.

Namasté.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cerrar menú

A %d blogueros les gusta esto: