Así ha mejorado mi vida con los Ángeles

Aunque los Ángeles son parte activa de mi vida y los contemplo para todo, no siempre fue así. Sin embargo, debo reconocer que, en mi búsqueda por ser feliz, siempre estuvieron presentes a pesar de que no me daba cuenta de ello. Por esta razón hoy quiero compartir cómo mi existencia se transformó gracias a la asistencia angelical.

Recuerdo que durante mucho tiempo me sentí alejado de Dios, intranquilo y lleno de preocupaciones. En el momento en el que decidí cambiar mi estado, los Ángeles aparecieron de distintas formas, principalmente a través de secuencias numéricas y un interés inusual por leer y saber de ellos. Es importante considerar que, por la ley del libre albedrío, ellos solo pueden asistirnos cuando lo pedimos. En mi experiencia, hasta que recé y busqué ayuda, la respuesta de Dios vino en forma de hermosos Ángeles.

Los Ángeles me han hecho sentir la cercanía de Dios y me han permitido vivir alineado con lo que me hace feliz. En el pasado, me preocupaba en exceso por el futuro, ahora confío, fluyo y sé que todo estará bien: mis decisiones son las correctas porque ellos están conmigo.

Una de las cosas más bonitas que viví cuando percibí su presencia fue aprender lo sencillo que es comunicarme con ellos, solo basta estar pendiente y con el corazón dispuesto. A partir de señales sutiles, empecé a hablarles y a contarles mis sentimientos. Pronto noté cómo mi corazón se desahogaba de cargas y regresaba la paz. Estar en contacto con los Ángeles todos los días también me ha permitido mejorar mi intuición. Es así que cuando necesito información las respuestas consistentes vienen y, aunque a veces no las entiendo a la primera, estas se repiten hasta que por fin las acepto y comprendo.

Quiero compartirles un truco que he descubierto para entablar comunicación angelical: cada vez que necesito de su guía les digo “Ángeles, por favor, sean claros y lo suficientemente insistentes para que yo reciba el mensaje”. Esta petición hace que ellos encuentren las maneras de hacerme sentir su presencia, a veces a través de plumas que aparecen de la nada o secuencias numéricas que se repiten. A los Ángeles, seres maravillosos de servicio, les encanta ayudarnos y permitirnos que nos desahoguemos; los Ángeles nos alejan de nuestras incomodidades y nos hacen sentir el amor que yace en nuestro corazón.

Recuerda que Dios nos dio un gran regalo para ayudarnos en las cargas y las dudas que genera la vida, y nos lo dio en forma de Ángeles. Espero que pronto observes los mensajes sutiles que nos envían para recordarnos que no estamos solos.

Namaste,

Dano