fbpx

Por mucho tiempo juré que era adoptado.

Una de las cosas más extrañas que han ocurrido en mi vida, fue cuando sentía que era adoptado. Esto fue cuando iba a la primaria, cada vez que salía en la escuela juraba que iba a llegar alguien y me iba a decir que era de mi verdadera familia. Tenía miedo que me fueran a llevar con ellos. Aunque suena muy loco, en realidad esto para los semillas estelares es algo perfectamente normal.

Los stars venimos de otro planeta, cuando nacemos en cada vida terrenal, tenemos un ruido muy fuerte pues nos sabemos diferentes, al grado de sentir desde lo más profundo de nuestro ser, que nuestras familias terrenales no son nuestra verdadera familia. Lo cual a nivel espiritual es totalmente cierto.

Cada semilla estelar tiene una serie de virtudes que vienen a aportar a la tierra, y normalmente van a nacer en un entorno en donde esa serie de virtudes sean requeridas. Así que si en algún momento el semilla notará que su familia es contraria a lo que en esencia es, por eso le cuesta tanto y se resiste a pertenecer a ella.

Solo cuando el semilla entiende y recuerda su misión, es que en realidad puede sanar sus relaciones familiares. Entiende que es un regalo para su familia y que su sola presencia les crea una consciencia diferente. Por si fuera poco, los semillas reciben a cambio una serie de aprendizajes que no sólo necesitan para su crecimiento personal, sino para su misión.

Los semillas estelares son seres de mucha luz, por eso muchos nacen en ambientes muy retadores. Aunque esto puede variar según la evolución personal de cada uno, pero lo normal es que al principio el miedo venza rotundamente al semilla, pues está desconectado de su luz, cree que no puede, y lo peor es que sufre en su corazón por no ser capaz de amar como sabe que puede.

Todos y cada uno de los retos que un ser estelar enfrenta, en realidad son pan comido cuando se conectan a su propia luz. De hecho no hay nada que no haya aceptado antes de venir. Aunque es común que el semilla subestime la vida en la tierra, la realidad es que muy rápido se da cuenta que no era tan fácil como parecía.

Pero la luz llama una y otra vez al semilla estelar a ser lo que es. A recordar a lo que viene, aún cuando sienta que este intenso llamado sea demasiado fuerte, en realidad sabe quién es, y poco a poco va adaptando sus dones espirituales a la realidad terrenal. Es frustrante para el semilla estar no tener sus capacidades como en su origen, por eso es tan importante conocer y aprender las habilidades que tiene en esta vida.

El semilla se siente extranjero en casa. Anhela regresar con sus hermanos estelares, pero cuando acepta la tierra como su hogar, puede llegar a disfrutar su vida como nunca imaginó. El semilla estelar viene a servir pero también a disfrutar. Solo en la plena aceptación es que lo puede lograr.

Su recuerdo es poderoso, su frustración también, pero su amor hace que todo valga la pena.

Namasté

Dano González

Avanzando en el camino de la luz.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cerrar menú

A %d blogueros les gusta esto: