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Los retos de los mensajeros de la Luz

Los retos de los mensajeros de la Luz

Cuando descubrí que mi propósito es ser un mensajero de la Luz, me emocionó la idea de dedicar mis días a esta labor. Sin embargo, varias preguntas comenzaron a atormentarme: ¿cómo ganar dinero realizando este trabajo? ¿Es posible vivir en abundancia siendo mensajero de la Luz? Muchas emociones también surgieron a partir de ese momento, dudaba si debía cobrar por mis servicios, me sentía en conflicto y no merecedor de un pago, inseguro de si era ético vivir de una labor tan hermosa.

Ahora sé que el trabajo de la Luz es igual a cualquier otro: el tiempo y la energía que se emplean en estas labores deben retribuirse si no queremos desgastarnos. Aunque hay quien cree que el pago por servicios espirituales es incorrecto, lo cierto es que  todos necesitamos obtener recursos para vivir y tenemos el derecho de recibir una compensación por aquello que se realiza en beneficio de los otros.

Si podemos vivir adecuadamente y en abundancia, seremos capaces de ayudar de manera plena, pues nuestra energía y esfuerzo estarán enfocados en una sola causa. Esta es la razón por la cual es importante recibir un pago justo por nuestros servicios como mensajeros de la Luz.

Debo confesar que, a pesar de entender que es necesario recibir un pago por mis servicios como mensajero de la Luz, en ocasiones el tema todavía me causa conflicto. Con el tiempo he descubierto de dónde proviene este bloqueo: algunos nos sentimos más plenos cuando damos a los otros, es nuestra naturaleza. Sin embargo, a pesar de que a nivel espiritual dar sin retribución nos enriquece y alegra, en la realidad física nos desgasta porque tenemos necesidades tangibles.

Si no cubrimos nuestras necesidades, si vivimos lejos de la abundancia, a la larga terminaremos lastimándonos.  Por lo anterior, es común que a los mensajeros de la Luz les duela el corazón, pues en muchas ocasiones no están recibiendo lo que merecen.

Si rememoro cuándo apareció el miedo a recibir dinero por mi trabajo de Luz, reconozco que fue cuando decidí que era momento de dedicarme de lleno a esta actividad. A través de regresiones y meditación, encontré que recibir todos mis ingresos por servicios espirituales me produjo infinidad de problemas en vidas o tiempos pasados. Además en otro momento de mi existencia hice votos de pobreza que, al no haberlos cancelado, seguían de alguna manera vigentes.

Cuando decidí cancelar el voto de pobreza, el flujo de abundancia comenzó a fluir en mi vida.

Si eres un mensajero de la Luz y quieres tener una vida abundante, medita y pide a tus guías que te descubran si tienes votos, compromisos pendientes, miedos o bloqueos; cancela eso que impide que la abundancia llegue, hazlo con el corazón varias veces, hasta que te abandone.

Mereces una vida abundante y el universo está ahí para otorgártela. Solo tienes que aceptar las bendiciones, en verdad te las mereces. El mundo te necesita abundante.

Namasté,

Dano

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