El estrés es un gran maestro

El estrés me ha hecho sufrir toda mi vida: desde pequeño la idea de que tenía que sacar buenas calificaciones me llenaba de angustia por el temor a ser castigado; de adulto empecé a sufrir los síntomas del estrés como ansiedad, enojo, sudoración excesiva, indigestión, depresión e insomnio. Además, para empeorar el panorama, el ritmo agitado en el que solía vivir hacía que no tuviera el tiempo necesario para deshacerme del estrés, a la par que buscaba maneras con las cuales sentirme mejor rápidamente.

Al igual que muchos, solía buscar tranquilidad en una cerveza o un licor. Pronto bebía todos los días y me sentía cada vez más insatisfecho pues la raíz del problema no se acallaba con el alcohol: mi humor era malo, mi paciencia era mínima, me enojaban cosas sencillas, tenía miedo del futuro y de lo que podría ocurrir.

Recuerdo que cierto día, un poco desesperado porque no lograba bajar mis niveles de estrés, compré un disco para hacer yoga. Tras la práctica noté cambios en mi estado de ánimo: algo había ocurrido y me había generado una sensación de tranquilidad que duró varios días e, incluso, me hizo dormir como bebé. A partir de entonces comencé a estudiar los efectos del yoga. Un tiempo después inicié mi práctica de meditación la cual me ayudó no sólo a tener más tranquilidad ante los retos de la vida, sino también mayor concentración. Todo este proceso me hizo cambiar mis hábitos alimenticios, pues al estar más consciente de mi persona noté que algunos alimentos me alteraban.

El proceso fue largo pero en el camino conocí una serie de técnicas que me ha permitido mantenerme tranquilo la mayor parte de los días y, cuando las circunstancias son adversas, ahora sé cómo conducir las emociones que se me presentan. Lo más importante que he descubierto es que de nosotros depende la manera en la que reaccionamos ante las situaciones de nuestra vida.

Escucha el mensaje que el estrés trata de comunicarte: respira, toma un momento y medita. Comencé a vivir con tranquilidad cuando tomé la decisión de elegir la paz en lugar del miedo. El estrés es un gran maestro que nos reta a encontrar el camino hacia una vida plena de bien-estar.

Te invito a que juntos desarrollemos los hábitos adecuados para que consolides una rutina de «bien-estar”.

Abrazo,

Dano