Nos enamoramos del potencial de las personas

Un don que puede ser un dolor 

Una característica importante de los semillas estelares, es la de poder ver la luz de las personas, esto hace que muchas veces no vean la oscuridad y terminemos sufrimiento por el maltrato de las demás personas. Esto se recrudece aún más en el amor romántico, pues tendemos a enamorarnos del potencial del otro e incluso tendemos a querer salvarlos sin su consentimiento, lo que nos termina de romper en mil pedazos.

Un semilla estelar, es un ser que viene a esta vida a servir, es una especie misionero cósmico, en una misión de amor. Así que lógicamente las demás personas se convierten en una preciosa oportunidad para servir, incluso a costa de uno mismo. Y aquí es donde muchas veces tendemos a fallar.

Esta característica tiene que ver con la empatía energética, y he visto qué hay muchos seres -semillas o no- que comparten esta característica, a los cuales llamo “empáticos”, para que nos quede claro nuestra sensibilidad a la energía y nuestro profundo deseo de ayudar al prójimo. Es decir, son auténticos mensajeros de la Luz. 

Lo anterior ocurre ya sea que estén conscientes o no de ser empáticos, lo que hace un caigan en el patrón de enamorarse una y otra vez de personas que toman mucha más energía de la que dan, y que incluso no quieren cambiar, y eso es perfecto y respetable. Salvo que el semilla estelar no tiene esto con una claridad objetiva, y siente que necesita esforzarse más por ayudar a esa persona, cuando en realidad solo se está desgastando de su más importante misión que es la de ser feliz. 

Pero como bien lo he dicho, esto en lo más mínimo es malo. Pues la sensibilidad y las ganas de amar profundamente son características que nos hacen ser quienes somos. Además del pequeño detalle que son las que nos guían a nuestra verdadera felicidad. Mientras estemos sufriendo tratando de rescatar a las personas, no seremos capaces de encontrar nuestra felicidad.

Esto es por un nuestra más grande misión es la de estar en el mundo y ser feliz. A eso es lo que realmente venimos. Pues nuestra energía positiva contribuye a la evolución planetaria. Más sin embargo, tenemos que tener claro que la única forma de liberaros de este patrón de caer presa del potencial de las personas es sanándonos a nosotros mismos. Pues si bien, venimos a servir, también venimos a aprender. Es una condición de la realidad dual que representa la vida física en la tierra. 

A mi me pasa muy seguido, que veo lo que las personas pueden ser, y quiero intervenir para ayudarlos. Pero salvo que ellos pidan nuestra ayuda, lo más amoroso que podemos hacer es rezar por ellos y amarlos tal cual son. 

De hecho, un error en nuestro entendimiento del amor en la realidad dual, es que el amor es respetar, cuando queremos cambiar a alguien no estamos siendo amorosos con ellos . Y cuando nos desvivimos por ayudar a alguien que no nos lo pide, no lo somos con nosotros mismos. 

Así que, como seres de servicio, tenemos una tendencia fuertísima de dar, y nos cuesta recibir. Por eso es tan importante entender que estamos en una realidad dual, en donde nuestra más grande misión es la amarnos a nosotros mismos, lo que nos lleva a necesitar aprender a recibir. 

En una relación equilibrada, donde somos amados, respetados y honrados, podemos dar mucho más a otros a través de ser una inspiración para los demás, ya que nuestra energía se expande y ayudamos al mundo, no desde la carencia, sino desde la plenitud. 

En mi caso, el simple hecho de cobrar consciencia de la característica de ver el potencial de los demás, me hace ser mucho más objetivo y amar a las personas por lo que son en la realidad física y no en su realidad espiritual. Esa, no sobra decirlo, es una elección de cada persona que debemos respetar. Lo que si podemos, es rezar por ellos y honrar su camino amándolos en donde están. 

Así que te invito a que cobres consciencia de tu tendencia a ver el potencial de los demás, y enfocarte en ver tanto la luz como la oscuridad, para que puedas ver a las personas con una objetividad terrenal. Eso te hará mucho más amoroso y te acercará a tu felicidad real. Se cauteloso/a con las personas, no cerrado/a, hay una diferencia sutil.

A mi me sirvió enormemente, entender que mi energía se potencia si la planto en tierra fértil, y se desperdicia si la pongo en tierra árida. Respetar tu energía, es amarte incondicionalmente. Esto lo tenemos que tener muy en la mente, Por que si bien venimos a amar, y servir, necesitamos empezar con uno mismo. Para lo cual también tienes que reconocer en ti, la tendencia a querer actuar como en tu planeta de origen, en donde en nuestro estado natural somos cien por ciento de dar. Solo que la tierra las cosas no funcionan así. Lo cual nos debe quedar muy claro, para que podamos aterrizarnos y hacer lo que venimos hacer. 

Ten muy en cuenta, que tu felicidad es lo que más necesita el mundo. Desde tu corazón lleno, es como más contribuyes a la misión planetaria de la que formas parte. Deja la ansiedad por servir, ámate y todo se pondrá solo en su lugar. 

Sat nam. 

 

Photo by Greg Rakozy on Unsplash