Aprendizaje detrás de los últimos desastres naturales ¿Porque están pasando?

Los desastres naturales sin duda son fenómenos que nos duelen al alma. Ver el dolor en las personas que los experimentan es algo que nos cuesta mucho trabajo soportar. No estoy seguro si es por que nos olvidamos que somos seres humanos, de una manera u otra frágiles, cual sea la razón exacta, lo que es un hecho es que estos sucesos tienen una razón de ser.

Para empezar tenemos que reconocer que no es algo que nos guste que ocurra, definitivamente no es cómodo ni mucho menos agradable. Pero dicho esto, hay que aceptar que por alguna razón, estos tienen que ocurrir. Tenemos que aceptar que vivimos en un planeta que genera estos fenómenos, que terminan afectando a sus habitantes.

Después de esta aceptación, viene entonces el entendimiento de justamente por que suceden estos. Quisiera empezar por el total entendimiento en donde se nos olvida que somos mas que un simple cuerpo. Tenemos que aceptar que hay una inteligencia divina que muchas veces no entendemos. Mientras mas sufrimos es por que mas nos hemos olvidado de este hecho.

Sin duda es muy fácil olvidar que estamos conectados con Dios, y que las cosas ocurren por esa razón divina. De hecho muchos confundimos la sabiduría de Dios con que debería ser todo «bueno». La realidad es que nos puso en esta vida para que aprendamos. Así que nos guste o no, la tierra nos esta poniendo cierta clase de lecciones que las que de una u otra forma podemos aprender.

Quizás «no es la manera», pero quizás pensando un poco como Dios, es lo que necesitamos para que la lección nos llegue.

No es casualidad que antes de un evento así, donde todos estamos plagados de indiferencia de repente nos brote la solidaridad. Creo que es triste, pero aveces necesitamos que haya perdida de vidas humanas para que entendamos.

Metafísicamente hablando los huracanes, terremotos e inundaciones, son depuraciones de la tierra, creados o atraídos por los pensamientos negativos de las personas. El cambio de la forma de pensar y sentir de las personas es radical después de un evento de estas condiciones.

Por otro lado recalco que nos cuesta mucho trabajo entender, porque se nos ha olvidado nuestra divinidad. Se nos ha olvidado que somos mas que un cuerpo. Quizás se nos han olvidado demasiadas cosas, y es justo en ese momento en el que no entendemos que recordamos la única cosa que hay que recordar: todo tiene una razón de ser, justo relacionada con lo que venimos a aprender.

Dios está en todo y esta es una oportunidad para crecer, así como un llamado para amar cada vez más.

Namasté

Fotografia: Pablo Cruz, CDMX 2017

Publicado por Dano González

Avanzando en el camino de la luz.

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