Duele.

Duele, muchas veces duele enormemente ser humano. No se si es por que nuestra alma esta constantemente recordándonos de lo que somos capaces, pero a veces duele sentir que no somos capaces de hacer cada cosa que sabemos, que en algún lugar podemos hacer. Duele tener que separarse de seres que uno ama, duele tener que decir no cuando uno quiere decir si, duele en el alma ser humano.

Creo que nuestro corazón es mucho más limitado de lo que es nuestra capacidad para amar en el plano espiritual. Por eso nos sentimos tantas veces fuera de lugar, con el corazón roto y sin saber como reaccionar. Duele que muchas veces hacer lo correcto no es en realidad lo que queremos hacer. Algunas veces la razón es la que manda pero se lleva el corazón entre las patas.

Nuestra humanidad duele, por que nos sabemos eternamente conectados, pero cuando las circunstancias nos alejan, pensamos que el mundo se ha acabado. Nuestra visión humana es limitada, no vemos más allá del hoy, somos eternamente drásticos y apasionadamente dramáticos. Desconfiados y con un terrible miedo a hablar con nuestra verdad.

Aunque hay algo más, por que no solo somos humanos, somos también alma. Somos un amor que esta más allá de las formas, somos eternidad, somos abundancia, somos un ciclo continuo que se renueva una y otra vez. Somos luz, somos paz.

Por eso duele tanto ser humano, por que tenemos que tomar decisiones que a veces cuestan, pero que son en el beneficio de los demás. Duele crecer, duele avanzar, pero esa es nuestra esencia y misión: sentir dolor para recordar que estamos muy por encima de el. Nos sentimos ilimitados hasta que el dolor humano nos regresa a la tierra, y nos recuerda que somos de carne y hueso, llenos de sentimientos que creemos que podemos controlar.

Para mi hoy es justo uno de esos días, en donde elijo lo que es mejor para todos. Lo cual me apachurra el corazón, uno quisiera controlar las circunstancias, que todo salga como se me da la gana, pero no, el dolor tiene una cita con nosotros, para recordarnos que estamos aprendiendo algo valioso aunque parezca doloroso. Nos esta educando, nos esta fortaleciendo.

Hoy mi humanidad duele, y no es algo malo. Pues se que mi eternidad vuela cada vez que me acepto y me permito ser humano.

Namasté.

Publicado por Dano González

Avanzando en el camino de la luz.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: