El alcohol no reduce el estrés

Se cree que tomar una buena cerveza o una copa de nuestro licor favorito nos va a relajar cuando estamos ante situaciones de estrés o insomnio, mas lamento decirles que esto no ocurre, por el contrario, el alcohol hace trabajar más al cuerpo en vez de relajarlo. Quiero aclarar que la intención de este escrito no es satanizar las bebidas alcohólicas; no soy nadie para juzgar y considero que no está mal beber un poco de vez en cuando. Lo que sí pretendo es hablar de lo que nos ayuda ante la tensión y de la importancia de tomar decisiones de forma consciente.

Por lo general, cuando sentimos impulso por consumir alcohol, cafeína, drogas, azúcar o alimentos llenos de grasa, detrás de esas acciones se resguarda una emoción que necesita ser escuchada y que silenciamos sin considerar todos los peligros que esto conlleva. Nadie nos indicó qué hacer con las emociones complicadas e intensas, así que tomar unas cervezas para alejar el estrés parece una buena opción. Desgraciadamente, en vez de erradicar lo que nos afecta, volvemos clandestinas las preocupaciones y ansiedades. Esto, me parece, es algo muy peligroso que no nos permite estar presentes y atender lo que debe ser atendido por más doloroso que sea el proceso.

En mi experiencia, yo notaba que cuando me iba a tomar unas cervezas al día siguiente terminaba muy cansado y sin ánimos. Creía que esta respuesta de mi cuerpo era normal, por lo que al día siguiente bebía un café para despertar y otros más para aguantar la jornada. Al final, en la noche no conciliaba el sueño, padecía gastritis y reflujo. Era evidente que mi cuerpo me enviaba señales.

El gran cambio en mi vida ocurrió cuando aprendí a meditar pues empecé a observar las
emociones, y al cobrar conciencia de ellas solía desaparecer el impulso de tomar café o alcohol. Lo anterior me reveló que casi siempre con el simple hecho de prestar atención eliminamos los impulsos.

 Aprovechando el momento de confesiones, lo mismo que sucede con el alcohol también me ocurre aveces con las compras impulsivas. La cuestión de fondo, sea ante el alcohol, el  café o las compras, es que estoy buscando una satisfacción de corto plazo para ocultar un problema de raíz profunda. En mi experiencia, estas raíces profundas son guías que nuestra alma nos emite en forma de aprendizajes hacia una vida más plena. Pero ¿por qué tendemos a bloquear nuestras emociones? Pues porque no sabemos qué hacer con ellas, tenemos mucho miedo de nuestro interior y nos sentimos incapaces de manejar nuestros asuntos. Todo lo anterior es una señal de que estamos desconectados de nuestro interior y nuestra verdadera esencia. La meditación nos permite romper con este hábito de bloquear nuestras emociones.

Mi invitación es a tomar alcohol, comprar o comer con conciencia y recordar que, si queremos una vida plena, necesitamos sentir nuestras emociones y estar al tanto de ellas.

Namasté,

Dano

Publicado por Dano González

Avanzando en el camino de la luz.

Un comentario en “El alcohol no reduce el estrés

  1. Muchas gracias Dano, esta lectura me llega en un momento donde estoy viviendo muchas emociones intensas que desatan cambios en mi y que aveces me cuesta controlar. Sin embargo aprendo mucho de tus artículos, durante la semana estoy deseosa de poder leer lo que nos envías porque me permite mejorar como persona, entenderme mejor y estar en el presente.

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