El poder es nuestro, el ego nos enseña

Recientemente alguien me preguntaba si con todo lo que he hecho en el mundo espiritual, había logrado dejar de tener dudas, la respuesta con la risa por dentro fue un rotundo no. Casualmente una amiga maestra de yoga platicaba que muchas personas pensaban que por dar clases automáticamente ya era perfecta o había alcanzado la iluminación. La realidad es muy distinta.

Cuando me preguntaron que tanto dudaba de mi, morí de risa, casualmente lo que he estado compartiendo en mis redes sociales es justo este tema, todos los días dudo de mi, cuanto me bloquea, cuanto permito que mi ego me juzgue, y como esto me tira a la lona.

Creo que es un importante de una vez por todas darnos cuenta que todos tenemos ego, que es parte de nuestra naturaleza y que incluso, el ego tiene su lado positivo. El ego nos enseña las heridas que tenemos que sanar. En mi caso, es el asunto de la confianza y dejar de permitir que la duda me invada.

Me acuerdo que yo creía que lo ideal era lograr la eliminación del ego, pero grande fue mi sorpresa al escuchar a Louise Hay decir que ella seguía teniendo ego por más que le hiciera. Fue cuando me di cuenta que en lugar de resistir a mi ego e incluso rechazarlo, lo más que podía hacer es amarlo y aceptarlo como parte de la experiencia.

En ese momento me empecé a dar cuenta de su maravilloso papel en mi camino espiritual. El ego es ese maestro que nos enseña de una manera muy directa y aveces fuerte lo que tenemos que aprender. Incluso llegué a entender su importante función en el camino espiritual, pues este nos hace mantenernos humildes y por si fuera poco, humanos.

Así que, aunque a nuestro ego no le guste, mientras seamos seres humanos estará con nosotros. Lo más paradójico esta en que justo es el quien nos dice que no deberíamos tenerlo. Extraño, ¿no?. Es por eso es tan importante entender y conocer a nuestro ego, el ego es toda la parte de juicio y critica que hay en nosotros, nos enseña el camino que no es el amor. Pero no te asustes, nos hace equivocarnos para que encontremos el camino.

En la medida que cobramos consciencia de el, podemos ser capaces de identificarlo y elegir si queremos escucharlo o mejor nos conectamos con nuestro amor. Es ahí donde se abre nuestra gran oportunidad de amar.

El poder es nuestro, el ego nos enseña, esta en nosotros aprender por las vías del amor.

Namasté.

Publicado por Dano González

Avanzando en el camino de la luz.

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