No me juzgues.

La principal razón que me impide disfrutar mi vida, es el miedo a ser juzgado. Son demasiadas las cosas que dejo de hacer por estar cuidándome de ser criticado o rechazado. Esto me ha hecho sufrir por dentro y por fuera, por lo que me queda claro que es importante que te pida con mucho amor y respeto: ¡No me juzgues!.

Tristemente aunque lo haga, siempre habrá alguien que opine y critique, ese es un derecho que todos tenemos. Así que en lugar de voltear hacia los demás, necesito voltear hacia mi mismo. La realidad es que este gran miedo es por que yo soy el primero en andar juzgando. Como dice el refrán “El león cree que todos son de su condición”.

Esta tendencia inconsciente a juzgar, es muy fuerte en mi pues hay una parte que cree que necesito ser perfecto para ser aceptado y amado. Así que lo que pretendo demasiadas veces es evitar caer en alguna imperfección con tal de evitar la critica. Lo he hecho tantas veces que me queda claro cuanto he tenido que sacrificarme.

Por el miedo a poder ser afectado por otros, termino afectándome a mi mismo.

Decido entonces ser lo suficientemente feliz de adentro hacia a fuera. Dejar a un lado la critica y empezar a aceptar todo.

Criticamos en gran medida por que sentimos que hay una separación de nosotros con los demás. Estamos creyendo en que hay un vacío entre unos y otros al que es mejor ponerle una barrera que un puente. Por eso nos sentimos tan vulnerables, nos sentimos desconectados no solo de los demás sino de nosotros mismos.

Todos somos parte de lo mismo, con diferencias, pero al final somos uno.

 

Namasté

Publicado por Dano González

Avanzando en el camino de la luz.

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