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A lo mejor me vas a dejar de querer

A lo mejor me vas a dejar de querer

Fiel a mi estilo desmadroso, este fin de semana pasado me hice una pregunta Si saliera espiritualmente en pelotas o desnudo (mostrándome tal cual soy) a la calle, ¿sería yo más amado o dejado de querer?. Interesante pregunta, sobretodo por que muchas veces creemos que son nuestras acciones las que determinan el amor que recibimos del mundo, cuando en realidad no es así. 

 

Pero antes de seguir profundizando sobre esto quiero decirte por que entre en este cuestionamiento, pues a lo mejor creerás que en realidad sí salgo al mundo en bolas. Pues de hecho si estás aquí, espero que a estas alturas ya sepas que me muestro cómo soy, sobretodo con las mentadas de madre, pero recién descubrí que si bien he logrado ser muy transparente, no estoy mostrando todo el universo de lo que soy en realidad y menos mis opiniones. ¿Por que? Por miedo a que todos mis intereses no estén alineados a las personas que me leen y por ende, me dejen de querer o de seguir. Esto es la mierda que también dice el marketing: “Habla de un tema, no confundas a tu publico objetivo”. 

 

El resultado es que muchas veces me quedo con ganas de expresar mis ideas sobre distintos temas y el que lo termina padeciendo soy yo. Lo interesante es que estos temas estoy seguro que pueden ser de utilidad para muchas personas. Y lo peor es que desde que empece a compartir en redes mi camino, decidí hacerlo para mí, y si eso le servía a alguien más, pues que mejor. ¡Ya chingamos! Como diríamos en mi tierra. 

 

Así que ahora en mi blog, empezaré a verter mi opinión sin importar si son pendejas o no, con los distintos temas que me han ayudado a ser una persona feliz y abundante, y no por que no haya situaciones jodidas en mi vida o retos de los que me estoy cagando miedo, sino por que la espiritualidad verdadera no se trata de lograr sino de ser. Por eso quiero compartir mi verdad a mi familia, a esta bella comunidad de seres que buscamos ser una luz del mundo. 

 

Creo que justamente esa es mi propuesta al mundo, compartir particularmente mis tropiezos y mis retos, y que aún así soy sano, santo y feliz. Me encanta cuando me dicen “me relaja saber que alguien como tú también también tiene pedos”. ¡Claro! Es momento de ver la espiritualidad como realmente es, y desde un enfoque practico. 

 

Toda esta pinche reflexión de salir en pelotas al mundo, me hizo darme cuenta de lo que recién compartía en el párrafo anterior: somos una obra en proceso y nuestra vida terrenal, es una eterna lección. ¡Yo creía que había salido del closet espiritual! Pero resulta que no termine de hacerlo, así que aquí vamos. 

 

Empezaré a compartir mis retos, mis tropiezos, mis lecciones y todo lo que me nazca del corazón. Sé que habrá gente que a lo mejor dejé de sentirse cómoda con lo que comparto, y esta bien. Aunque me aterra no ser querido así como rechazado, el verdadero amor no esta en recibirlo por hacer o dejar de hacer, sino en simplemente ser fiel a quien eres. Y ese es el amor que quiero. 

 

Hoy me acepto como alguien que es menta madres profesional, que habla con espiritus todos los días, que le gusta vivir una vida material abundante, que es empresario en seguros, que ama a su familia humana y perruna, que disfruta sacarse los mocos, que aún desconfía de si mismo, que aveces como hoy no tiene ganas de pararse, pero que aún así está buscando dar su mejor cara al mundo. Ya no quiero ser amado por las apariencias sino por simplemente ser alguien que sea ama por ser quien es. 

 

Estoy listo para mostrarme al mundo. Tengo mucho miedo de pagar el precio, pero estoy en total disposición de hacerlo, por que sé que algún día me voy a morir y como dice la canción, quiero que sea “A mi manera”. 

 

Te amo.