Y vivieron felices… ¿Para siempre?

Los finales de todas las películas románticas y de muchos cuentos termina con la idea de que después de un momento determinado, solo habrá felicidad de ahí en adelante. Aunque en realidad dista mucho de ser algo real, lo curioso es que lo creemos y lo damos por hecho, por lo que estamos esperando no solo al casarnos sino en muchas situaciones, que a partir de alcanzar un cierto punto, la felicidad en nuestra vida sea una constante. En realidad, es todo lo contrario.

La felicidad es una elección que se da todos los días. El reto se da cuando la vida nos pone en muchas situaciones en las que puede ser complicado lograr ser feliz, pensamos que para ser feliz nada debería pasar en nuestra vida y en realidad mientras mas pase es mejor.

Incluso, creo que este concepto ilusorio del ego de “vivirán felices para siempre” es la causa de que muchas relaciones fallen, pues cuando empiezan a encontrarse con ciertas diferencias en la relación, en lugar de buscar crecer juntos, la terminan. Normalmente porque empezaron a descubrir sombras en la relación.

Aunque hoy me estoy enfocando un poco en el ejemplo de las relaciones personales, la realidad es que el ego nos vende y le compramos la idea de que deberíamos recibir las cosas en bandeja de plata, que sentirse triste o enojado es malo, o que la felicidad es un lugar al que hay que llegar después de lograr algo o conquistar a alguien. La verdad es que la verdadera felicidad, la que nos hace sentir plenos en realidad es más una actitud que un logro.

La vida es una combinación de luces y sombras. Solo cuando aceptamos este hecho y aprendemos a valorar tanto, es que podemos disfrutar la vida en los periodos de luz como los de sombras y lograr ser felices. De hecho, las sombras invariablemente nos hacen disfrutar la luz, por lo que si le buscamos, en realidad son una bendición.

Claro que tenemos que aprender a dejar de hacerle caso a nuestro ego, normalmente pone toda clase de objeciones o condicionamientos. ¿Cómo darnos cuenta que nuestro ego nos esta afectando? Cuando nuestra felicidad tiene objeciones. Para ser feliz en realidad no necesitamos nada.

El reto es vivir para siempre feliz, no por que alcancemos algo sino más bien porque estamos en un estado de permisión – que la felicidad fluya en nosotros – sin importar las circunstancias.

Namasté.

Publicado por Dano González

Avanzando en el camino de la luz.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: